La divierte, la hace pensar en él que se arrima, pero que siempre permanece lejos, y aun asi siempre arde en la piel sin ser tocado.. Y ella, con sus manos, con su nada incandescente, sonríe con palabras.
Y tener que irse, es así, le dice ella.. a veces lo que importa es el regreso y uno simplemente se va, para despues encontrarse con la alegría o la culpa o la nostalgia del regreso.. Me pone incómoda que importe más el regreso.
El viaje a veces solo importa si hay lugar a dónde regresar, le dice él... En realidad no le dice nada, ella se imagina. Sería una buena respuesta, él nunca la daría.
Y al final de cuentas mis palabras se acomodaron en tus dudas, las tomaste, te acariciaste con ellas, te hicieron bien y pasé a ser solo eso.