Hace días que estoy en silencio, reflexiva, espectadora, hasta me da un poco de risa verme así, por que no estoy acostumbrada. Hablo de cosas que no quisiera hablar , porque lo que realmente me perturba es innombrable. Puede ser que al resto no le hable, o le hable lo justo y necesario, pero este monologo mudo, interno, ya me tiene sorda, ya no se que contestarle! Quiero tantas cosas que en este momento no puedo pedir, no me atrevo a pedir, ni siquiera me atrevo a soñar.
Extrañeza...Nervio
Un vacío inmenso en el centro de mi paciencia, nada más queda. Esperar, tranquila. Mientras me escucho a mi misma, converso conmigo misma. Me canto a mi misma, la misma canción.